Concurso Amigos de Alcantara 2019

Tras unos meses muy complejos en lo personal, con problemas familiares y atravesando una situación que sólo me daba ganas de huir al norte y estar sólo, (yo me tomo la pesca como el pilar de mi vida y tengo que estar bien para pescar), además de que parecía que la situación se ponía cada vez más complicada para poder plantear la temporada de bass como yo quería (varios eventos sociales en época de freza y entrenos, los compañeros pescando otros embalses, etc.), decidí no pelear contra mi y asumir las cosas como fuesen viniendo y en estas llegó el concurso, con muy poca ilusión y con más ganas de empezar las truchas que de echar el barco al agua.

Concurso Amigos de Alcántara

La situación

Desde que soy pescador nunca había estado tanto tiempo sin tocar un pez, pero bueno, si las cosas eran como más o menos debían ser, al final el conocimiento del embalse y de la especie nos podría hacer conectar con algunos basses, no quedaba otra que centrarse y ponerse serio, aunque fuese por dos días.

Ya que iba a ir, y a pesar de no haber entrenado ni tener ninguna referencia, porque me quise aislar bastante para pensar claro, durante la semana estuve pensando mucho en qué y cómo hacer para poder conectar con peces grandes y tener buenas sensaciones durante la competición. Mi compañero había pescado un par de veces con el pato una zona muy cercana a la salida, que para nosotros siempre es un comodín y yo quería tocarla para que él se quedase tranquilo y posteriormente hacer lo que tenía en la cabeza. En este momento no me convencía nada porque el aire dominante y la salida iban a hacer la zona impescable, incómoda para nosotros y para ellos, demasiadas olas para una época, en la que si el pez busca algo por encima de todo, es la tranquilidad.

¿Dónde Encontrar los peces grandes de verdad?

Este es el factor en el que más pensé durante la semana, dónde encontraría peces grandes de verdad. La freza del bass se produce con el agua entorno a 15 grados centígrados, en zonas protegidas del viento y con presencia de cobertura y estructura, una zona ideal sería una pequeña recula, con fondos de gravilla, algunas rocas grandes y algunos árboles. En cuanto a la orientación, siempre es preferible las zonas protegidas de los vientos del norte y del este, los más fríos y revoltosos en nuestra latitud, por tanto serán estas orillas donde encontraremos la mayoría de los nidos. Para mi los basses grandes no gustan de aventurarse muy al fondo de reculas, prefieren reculas pequeñas con acceso al cauce central, hablando de que en Alcántara, una recula grande tiene varios kilómetros y una recula pequeña aquí es una normal en un embalse cualquiera.

Hay que conocer las limitaciones del equipo

Yo tengo una tracker con cincuenta caballos, nuestra velocidad de crucero es de cincuenta y cinco km/h y el gasto de combustible muy ajustado, así que nos podemos ir muy lejos, pero perdemos mucho tiempo con respecto a los grandes barcos que vienen, por tanto mi idea pasaba por pescar cerca el primer día, que todo el mundo sale con mucho entusiasmo y se van muy lejos y alejarnos más el segundo, que mucha gente se queda cerca de la salida, porque el sábado no han tenido el resultado que quisieran.

Ambos días pescaríamos la orilla norte y aunque uno de nuestros fuertes es el power fishing y normalmente buscamos zonas de aire, esta vez, pensando en cómo estarían los peces, entraríamos a pequeñas reculas, orientadas al norte y calmadas o con muy poco aire, para poder pescar despacio. Con los fuertes vientos que habría todo el fin de semana estas zonas estaban muy claras, así que las pescaríamos despacio, incluso repitiendo varias porque teníamos claro el potencial de dar peces buenos que tenían.

Amigos de Alcántara

El día antes

El viernes a media mañana llegué a Cáceres y tras hacer varias visitas que tenía, me puse a preparar todo, elegí quince cañas porque no tenía referencias claras y quería tener un gran abanico de posibilidades. Estas eran, football jig, flipping jig, spinnerbait, chatterbait, texas, texas sin plomar, superficie mediano tamaño, superficie tamaño grande, jerkbait, lipless, medium runner, square lip, deep runner y swimbait, en casting y una de finesse en spinning y he de decir que el sábado sólo dejé dos en el tambucho sin usar. Si algo tenía claro es que iba a invertir todo el tiempo en pescar peces grandes, no en hacer cupo y toda la selección de señuelos iba encaminada a ellos, usando tallas grandes cuando los peces lo permitiesen o poniendo aquellos señuelos que sabemos resultan atractivos para estos peces de buen tamaño.

A por el Amigos de Alcántara

Con todo listo, llamé a José Carlos, “Pirri”, y se vino a por mi, nos pusimos en la nave, nos encontramos con Moisés y Balvino y al poco llegaría Jaime. Estábamos muy pendientes de Félix, que se encontraba con un gripazo y tenía muy mala pinta, de momento su barco se quedaba en la nave con la esperanza de que el sábado remontase y pudiese venir, aunque finalmente quedó en el dique seco todo el fin de semana, aunque por suerte Juan, encontraría con quien pescar. Cargamos combustible y nos fuimos al encuentro del resto en el embalse, ahora si, ya no había escapatoria y la tensión se empezaba a apoderar de mí. Sea como fuere, la pesca es mi vida.

El viernes es un día muy grande aquí, nos juntamos todos, cenamos lo que traemos cada uno y empiezan muchas cosas que ya son tradición, bebemos y se alarga la noche, muchos saludos, muchos abrazos y normalmente por nuestra zona se mueve gran parte del cotarro de la animación, la expectación que genera Juan, le hace ser un imprescindible, además Pirri está siempre a la altura de las circunstancias, desde luego no parece la mejor forma de presentarse a competir, pero otra cosa sería imposible con ellos, son así, para lo bueno y lo malo. Por suerte este año podría repetir mi amigo Alex Fabra que esta vez vendría acompañado de su compañero de competición en Valencia, Miguel y venían con su barcazo, todo un lujo poder vernos de nuevo, además harían un gran papel en la competición.

Yo decidí irme a casa a dormir por si Felix podía venir al día siguiente y ayudarle y dejé a estos bien animados, Pirri necesitando puntos de apoyo, Juan copa en mano, aunque bastante tranquilo y Fabra disfrutando el espectáculo. Ya habíamos recenado las alitas rellenas a la barbacoa que son un auténtico espectáculo y nos tomamos el café de puchero que se hace a media madrugada, me daba por cumplido y podía descansar un poco, la salida del sábado es a las diez, así que a las ocho estaríamos allí de nuevo, con dormir tres horas había suficiente.

Cuando llegué el sábado lo primero es el análisis de ojos rojos de mi compañero, se podía apreciar que anoche cumplió sobradamente, pero según él no le afecta, así que adelante.

La familia Iglesias lee las bases, nos ofrecen un gran desayuno y nos ponemos en marcha, barcos al agua, barco de control dando indicaciones y salida, salimos de los últimos y enseguida paramos a pescar la zona que había pescado José Carlos. La suerte estaba echada, ya estábamos compitiendo y había que intentar dar lo mejor que llevamos dentro para quedar agusto con nosotros mismos.

En esta zona, orientada al este y con vientos de 20 kmh en esta dirección, además de coincidir con la zona donde giran los barcos para tirar dirección a la presa, todo el mérito se basaba en mantenerse en pie sobre el barco, le dimos una oportunidad y cuando Pirri se vio satisfecho pudimos irnos, a veces la fe mueve montañas, pero en la pesca es raro que suceda, el agua estaba a 14,5 grados, un prespawn-spawn de libro.

Cambio de zona

En cuanto cambiamos de zona, ahora sí en orillas nortes donde no pegaba el aire, pequeñas reculas con algún que otro árbol y grandes pizarras, empezó el movimiento, enseguida movimos uno grande que me falló de primeras pero pudo clavar Pirri con un crank.

Esto nos hacía cambiar la cara y subir el ánimo.Empezábamos a tener una referencia y no eran ni las doce. Alternando técnicas entre zonas muy calmadas y zonas con un poquito de oleaje, pescando donde no había otros barcos y empezando a ver bastantes peces, así fuimos sacando unos y otros y yo me pude hacer con nuestra pieza mayor del primer día, un bass precioso, de 2,080 que entró muy franco a un señuelo sobre el que tenía una corazonada, un square lip de gran tamaño. Pelea preciosa y pez a la sacadera, la suerte acompañó y ya empezábamos a tener un cupo bastante decente, nos sentíamos con la tranquilidad de al menos haber cumplido.

Con el cupo ya en la barca

Así seguimos pescando, pudimos cambiar algunos peces, pocos gramos subimos pero siempre cuentan y dejamos bastantes zonas para el domingo con peces que vimos y no nos picaron, alguno de muy buen tamaño, lo que nos hacía confiar bastante en que al menos la estrategia que habíamos tomado había sido en parte acertada.

Nos imaginábamos que habría pesajes muy buenos, pero sin haber entrenado, poder llevar más de siete kilos está muy bien.

Pesaje Amigos de Alcántara

El pesaje

Con esa tranquilidad nos volvimos a pesar. Allí nos enteramos del estratosférico pesaje del primo, Ricardo, esta vez acompañado de su padre en lugar de Ernesto, que se presentó con nueve kilos y medio, una salvajada para lo que estamos acostumbrados y que habla de lo bueno que es y de lo que está subiendo el embalse, dando cada año peces mayores. Fabra y Miguel traían otro pez de dos kilos y otros muy buenos, se ponían con nosotros en la clasificación, un mérito enorme para lo que conocen el embalse de Acántara, esta gente siempre saca peces grandes.

La tarde del sábado ya es mucho más tranquila, se nota que la noche del viernes es muy dura y que el sábado se cambiará la hora, dormimos una hora menos y se sale a las ocho, por lo que hoy dormir un par de horas es todo un logro. Esta noche se cena pollo asado, después de poder pegarnos una ducha en un VAN que está habilitado con duchas y baños, la verdad que estos concursos son todo un lujo, valen mucho más de lo que cuestan. Felix sigue inoperativo por desgracia así que se perderá el concurso completo, ya es mala pata ponerse malo justo este fin de semana. Después de unas copas nos recogemos relativamente temprano, yo volví a Cáceres, los peraliegos a la Perala, pero hoy si, todos con una posición vertical bastante digna.

El segundo día

El domingo estamos en las aguas de Alcántara de noche y esperamos a que hubiese luz para poder salir, hicimos un desplazamiento largo a una recula en la que tenía bastante fe y empezamos a pescar con el patrón del día anterior.

Más despacio aún y con la certeza de que los peces iban a estar duros por el paso del primer día y porque entraba un frente bastante potente a media tarde, hecho que afecta sobre manera al bass, pero que si cabe en esta época puede causar una inactividad total. Enseguida me hice con el primero y un poco después con el segundo. Insistiendo en una zona donde vimos un pez de muy buen porte el día anterior pero que no embocó el señuelo.

¡El segundo día si! La picada fue increíble y el porte del pez no menos, sería la pieza mayor del segundo día para nosotros, un bass de 2,065 increíblemente gordo, el más desproporcionado que he pescado en estas aguas. Ya habíamos notado un rechace por lo que bajamos el tamaño de los señuelos muy pronto, el día anterior lo hicimos al medio día pero hoy no iban a aguantar tanto, estaban muy asustadizos o un poco pasotas, este hecho también lo tengo por una de las claves para nosotros. Por desgracia un poco antes había fallado un pez de este porte y un poco más “alante”, en un árbol me fallaría por dos veces otro que creo mayor, dos peces, que hubieran cambiado mucho nuestro destino viendo lo que pasó después en la clasificación final.

Seguimos pescando y en otra zona Pirri se pudo hacer con un peque, daba la medida así que a la saca y seguiríamos pescando pensando en poder hacer el cupo y poder cambiar este keeper, pero esto no sucedió, el parón ya fue total, vimos varios pero pocos, entre ellos uno muy bueno, pero ya se veía una actitud muy diferente de los peces al día anterior.

Con estas nos volvimos y dimos por finalizado el concurso. Íbamos pensando que con tres peces nos pasaría mucha gente y resultó que no, el pinchazo fue total, Ricardo hizo un cero, aun me cuesta creermelo, y la victoria se quedaría en casa, en el barco de David y Bianca, con tres peces el domingo, uno de ellos un gigante que sería la pieza mayor del campeonato, hicieron un doblete muy meritorio y alegres por ellos, que se lo han currado más que nadie.

Fabra trajó un pesaje muy bueno, con otro pez de más de dos kilos y habiendo movido algunos grandes que no pudieron cobrar, les faltó muy poquito para poder haber ganado. En un día muy complicado tanto ellos como nosotros tuvimos ocasiones de haber traído siete kilos, con los que se habría ganado de sobra, pero no hubiese sido justo y seguro que el destino estaba ahí para imponer justicia y que la victoria se quedase en manos más merecidas, al fin y al cabo ninguno de los dos barcos habíamos entrenado.

3º Puesto para Fabra y Miguel

La clave

Para mi la clave, al margen del conocimiento de los basses y del embalse de Acántara, fue como afrontar la pesca, analicé el aire y la insolación para elegir donde invertir tiempo. Viendo la extremada claridad del agua pesqué muy lejos, con lances largos pero delicados, sin apenas hacer ruido y trabajando los señuelos con largas pausar o despacio, para que estuvieran mucho tiempo cerca de la zona y que los peces se atreviesen a ir a por ellos.

Mi confianza radicaba en las mañanas, tengo la teoría de que los peces grandes prefieren la mañana a la tarde en esta época para comer y la verdad que se cumplió todo más o menos como lo había imaginado. Mi compañero tenía una idea diferente en la cabeza y no se la quité, casi ni hablamos, que normalmente soy muy de decir que hacer, pero esta vez no estaba en condiciones de corregir a nadie, tenía mucha confianza en ciertas cosas y con ello estuvo todo el tiempo, aunque en el mismo barco, pescamos muy distinto. Queda la espina de que siempre quedamos bien pero nunca entreno ni planteamos el concurso en condiciones, sin descansar, alguno con copas de más, etc., aunque soy consciente de que, igual lo preparamos y puede que nos vaya aun peor, quien sabe.

El cierre del Amigos de Alcántara

Para cerrar, comimos paella y lomo a la plancha, entrega de premios, fotos a Fabra y Miguel que se meten terceros, ni se imaginan lo que me alegro por ellos, con lo que cuesta a la gente de fuera pescar aquí, recogemos la carpa y nos despedimos hasta octubre, que llegará la PingüiBass, otra fiesta que intentaremos no perdernos. Muchas gracias a la familia Iglesias por la organización, es increíble que podamos disfrutar este evento aquí. En este concurso se gana poco pero se come, se bebe, se disfruta y sobre todo, se cuida al bass como en ningún otro, ya podían aplicarse el cuento concursos donde se paga una inscripción muy alta que va para premios pero nada para el pez y luego tenemos que soportar las imágenes de peces muertos que todos conocemos. sin peces no somos nada, así que por favor, prioridad absoluta a su cuidado.

Un abrazo a todos los amigos que tengo aquí, nos vemos poco pero nos vemos que es lo que realmente importa. Una pena el mal de Félix, se te echó mucho de menos, sin ti esto no es igual, además de ser la persona con quien más horas estoy en el agua y entre los dos nos encargamos de todo, me faltaba la mitad allí.

Así finalizo mi experiencia en el Amigos de Alcántara 2019, muchas gracias a todos por leernos nuestro blog.

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